● La Positiva Seguros realizó talleres en Piura, Chiclayo y Trujillo para compartir recomendaciones de prevención y preparación frente a los riesgos asociados al fenómeno.
En los últimos 50 años, el Fenómeno El Niño ha demostrado su capacidad de generar impactos de gran magnitud en el país. Según registros del Banco Mundial, los episodios de 1982- 1983 y 1997- 1998 generaron pérdidas económicas por alrededor de US$ 6,800 millones. En 2017, más de 1.1 millones de personas resultaron afectadas, mientras que entre 2023 y 2024 se identificaron más de 17 mil centros poblados en riesgo muy alto por inundaciones o movimientos en masa.
Más allá de los daños materiales, estos eventos ponen a prueba la capacidad de las empresas para mantener sus operaciones. Una inundación, un huaico o la interrupción de una ruta logística pueden paralizar actividades, retrasar entregas, afectar la cadena de suministro y comprometer la relación con clientes, proveedores y mercados. En ese contexto, la preparación deja de ser una medida preventiva para convertirse en un factor clave de continuidad del negocio.
En ese sentido, Miguel Ángel Ramírez, gerente de Seguros Generales de La Positiva Seguros, comentó que anticiparse resulta determinante: «El Fenómeno El Niño no solo puede afectar la infraestructura o los activos de una empresa, sino también comprometer su capacidad para seguir operando. Por ello, anticiparse y contar con medidas preventivas es clave para reducir impactos y fortalecer la resiliencia de los negocios».
El especialista también señaló que la exposición al riesgo no depende únicamente de la ubicación geográfica de una empresa, sino también de factores como el estado de su infraestructura, la dependencia de proveedores estratégicos, las rutas logísticas, los inventarios, las coberturas de seguros y la existencia de protocolos de respuesta. Evaluar estos aspectos con anticipación permite identificar vulnerabilidades y reducir el impacto de una eventual emergencia.
“Prepararse antes de que ocurra una emergencia siempre será más rentable que recuperarse después. La prevención reduce pérdidas, acelera la recuperación de las operaciones y fortalece la capacidad de respuesta de las empresas. Ese trabajo debe construirse de manera coordinada entre el cliente, el corredor de seguros y la aseguradora”, agregó Ramírez.
Como parte de su enfoque preventivo, La Positiva Seguros desarrolla acciones de acompañamiento a sus clientes, considerando la ubicación, actividad económica y nivel de exposición de cada negocio. Estos contemplan visitas técnicas para identificar vulnerabilidades y plantear medidas orientadas a proteger la infraestructura, los inventarios y los equipos esenciales. Además, cuenta con una red de ajustadores con presencia regional y mecanismos de atención ágil destinados a reducir la incertidumbre y facilitar la reposición de activos después de un siniestro.
En línea con este trabajo, La Positiva realizó talleres en Piura, Chiclayo y Trujillo para compartir con corredores y clientes información sobre los riesgos asociados al fenómeno y las acciones necesarias para fortalecer su preparación.
Con estas iniciativas, se busca consolidar una gestión integral que combine prevención, respuesta oportuna y acompañamiento durante la recuperación, reforzando su rol como aliado en la protección del patrimonio y la continuidad de las operaciones.
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